20.11.11

De nuevo, Orwell


En este fragmento Winston (el protagonista de 1984) lee el capítulo III titulado "La guerra es la paz", del libro de Goldstein que es donde se describe la sociedad creada por El partido y el Gran Hermano:

"Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción – era ya, en sí mismo, la destrucción – de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas, con cuarto de baño, calefacción y refrigeración y poseyera cada uno un auto o quizá un aeroplano, habría desaparecido la forma más obvia e hiriente de desigualdad. Si la riqueza llegaba a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida mientras que el poder siguiera en manos de una minoría, de una pequeña casta privilegiada. Pero, en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por sí mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabaría barriéndoles. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia. "

y en la página 252

“Constituye una táctica deliberada mantener incluso a los grupos favorecidos al borde de la escasez, porque un estado general de escasez aumenta la importancia de los pequeños privilegios y hace que la distinción entre un grupo y otro resulte más evidente.”

“Y, al mismo tiempo, la idea de que se está en guerra, y por tanto en peligro, hace que la entrega de todo el poder a una reducida casta parezca la condición natural e inevitable para sobrevivir.”

Extraido de 1984 de George Orwell (Traducción de Rafael Vazquez Zamora. Ediciones Destino, Austral 2010)

Vivimos una guerra, en un lado "los mercados", sus secuaces y los que aplauden sus métodos porque les perpetúa en sus privilegios, en el otro bando el estado del bienestar instalado en Europa. Evidentemente España, según ha votado hoy, no ve esto o no le importa, bien, seguimos avanzando hacia la perdida de derechos, seguimos avanzando hacia trabajar más para enriquecer a unos pocos, seguimos avanzando en tener que luchar por unas pocas migajas para sentirnos privilegiados sobre el que no tiene ni eso. El plan lo expuso hace 60 años Orwell, pero lo hizo para  avisarnos, pero se ve que otros se lo han apropiado para aplicarlo, les debe haber parecido bueno.