Mostrando entradas con la etiqueta otros poetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otros poetas. Mostrar todas las entradas

16.11.10

Verdad

Gsús Bonilla
Si la literatura aspira a reflejar la VERDAD la poesía debe serlo y este poemario de Gsús Bonilla es VERDAD de principio a fin. Es su VERDAD y como la buena literatura se convierte en algo que muchos otros pueden hacer suya. Son poemas de alguien que no puede evitar escribirlos, que le rondan la cabeza y los escribe en servilletas de papel (como él mismo dijo en la presentación), después, esas servilletas, arrugadas y pasadas a limpio y trabajadas y pulido el texto una y otra vez se convierte en libro, un libro valiente, un libro inevitable, un libro necesario.



Quiero terminar con los versos finales del poema YO NADA:


me desilusiona tanto
nuestro mundo


que mi odio
me rompe
y se cuela por los cientos de agujeritos
de mi casa ametrallada.


mi recuerdo son trincheras
de cuando éramos crios.
luego los dieciocho. y tú


- ¿y tú?


yo nada. yo escribo.

19.9.10

Somos como esos viejos árboles

Hoy que no andamos sobrados de personas honradas, comprometidas y sobre todo lúcidas, hemos perdido a una de ellas, Labordeta, el músico, el poeta, el político, el profesor, ha muerto. Se hizo famoso en los últimos tiempos por su exabrupto en el congreso, harto de idiotas que cacarean protegidos por el rebaño les mandó literalmente A la mierda. Supongo que jocosamente dijo que esa frase podía ser el epitafio de su lápida, como siempre, certero.

Aquí le vemos cantando una sus canciones, una de esas con las que como pocos era capaz de emocionar, he elegido Somos, pero también podría haber sido Canto a la libertad o Aragón o Canta compañero canta o A veces me pregunto o ...


27.5.10

Compañera usted sabe

Benedetti sabía ...



Compañera usted sabe
puede contar conmigo
no hasta dos o hasta diez
sino contar conmigo.

Si alguna vez advierte
que a los ojos la miro
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro

a pesar de esa veta
de amor desprevenido
usted sabe que puede
contar conmigo.

Pero hagamos un trato
nada definitivo
yo quisiera contar
con usted es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo.

Quiero decir contar
hasta dos, hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio

sino para saber
y así quedar tranquilo
que usted sabe que puede
contar conmigo.

4.4.10

La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca

En medio del drama, en medio del asfixiante calor físico y moral en el que se desarrolla la obra, corrientes de aire fresco surgen del texto para aliviar al lector/espectador:

Angustias: Muchas noches miro a Pepe con mucha fijeza y se me borra a través de los hierros, como si lo tapara una nube de polvo de las que levantan los rebaños.
Bernarda: Eso son cosas de debilidad.


********************************************


Poncia: A mí me gustaría cruzar el mar y dejar esta casa de guerra.

14.1.10

Jose Emilio Pacheco - La edad de las tinieblas


El último premio Cervantes y la editorial Visor nos regalan esta joya de poemas en prosa. Pocos libros recuerdo con la carga vital de La edad de las tinieblas, porque a pesar de un mensaje que parece pesimista y algunas veces apocalíptico no deja de ser un canto a la vida desde la lucidez que da la edad y la sabiduría. Es un libro bello, profundo, descarnado y de esos que nos gusta tener a mano para releer en cualquier momento. Además, la edición de la editorial Visor es digna de elogio.


Como muestra el último poema:

La Plegaria del alma


Hace milagros este amanecer. Inscribe su página de luz en el cuaderno oscuro de la noche. Anula nuestra desesperanza, nos absuelve de nuestra locura, comprueba que el mundo no se disolvió en las tinieblas como hemos temido a partir de aquella tarde en que, desde la caverna de la prehistoria, observamos por vez primera el crepúsculo.


     Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza.


La edad de las tinieblas
Jose Emilio Pacheco
Editorial Visor - Colección palabra de honor.

30.11.09

Jose Emilio Pacheco - Premio Cervantes 2009


Hace poco que he descubierto a este inmenso poeta, conjuga con maestría una clarividencia excepcional y una utilización de las palabras segura y acertada, me alegra que haya obtenido el Cervantes, como muestra uno de sus poemas:


    Dichterliebe

La poesía tiene una sola realidad: el sufrimiento.
Baudelaire lo atestigua, Ovidio aprobaría
afirmaciones semejantes.
Y esto por otra parte garantiza
la supervivencia amenazada de un arte
que pocos leen y al parecer
muchos detestan,
como una enfermedad de la conciencia, un rezago
de tiempos anteriores a los nuestros,
cuando la ciencia cree disfrutar
del monopolio entero de la magia.

9.10.09

Cortazar y París.

Debió pasear su figura alta y desgarbada por las aceras cerca de NotreDame, con las manos metidas en los bolsillos del gabán y el cuello subido para esquivar el relente, fumando y tramando su próxima historia, el siguiente relato.

Observando lo que la vida le ofrecía, tamizando la realidad a través de sus ojos, destilando la vida a través de sus manos y su pluma.

6.7.09

Confesiones de un soltero autopoético


MANUEL DEL BARRIO DONAIRE,
Editorial POINT DE LUNETTES, 2009.

Algo nuevo, atrevido, fresco, recomendable. Por lo menos merece la pena tenerlo en cuenta. Su autor trabaja como librero, es de Parla y recibió el I Premio de Poesía Princesa de Éboli de Pinto. Para seguirle de cerca aquí están sus dos blogs:


9.6.09

Cuaderno de Nueva York de José Hierro

Cuaderno de Nueva York en muchos pasajes es un diálogo sobre la vejez y el tiempo que nos queda. Del poema A orillas del East River esta perla:

Siempre aspiré a que mis palabras,
las que llevo al papel,
continuasen llorando
...

José Hierro

9.2.08

Defender la alegría

DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría


Mario Benedetti



Pues eso, defendámosla de los que la quieren en propiedad y solo nos dejan a los pobres mortales que se la alquilemos ... o en su defecto privatizarla.


(ver el vídeo en EL País)


3.2.08

Angel González nos dejó sus poemas

Murió el poeta Angel González (wikipedia), pero nos dejó un conjunto de poemas que saldrá publicado en abril, esto es un adelanto y no me resisto a ponerlo aquí:

CAÍDA

Y me vuelvo a caer desde mí mismo

al vacío,

a la nada.

¡Qué pirueta!

¿Desciendo o vuelo?

No lo sé.

Recibo

el golpe de rigor, y me incorporo.

Me toco para ver si hubo gran daño,

mas no me encuentro.

Mi cuerpo ¿dónde está?

Me duele sólo el alma.

Nada grave.